ENTRENAR POR SENSACIONES
EXTRACTO DEL ARTÍCULO DE Nº 37 DE LA REVISTA TÉCNICA DE ENTRENAMIENTO DE COMPETICIÓN SPORTRAINING
Mejorar el rendimiento deportivo depende de muchos factores. Uno de los aspectos clave tiene que ver con el proceso de adaptación a los entrenamientos. Este es progresivo y depende fundamentalmente de la adecuada administración de las cargas y de la conveniente gestión de los periodos de recuperación. Saber alternar las sesiones de entrenamientos con elevada carga y las de descanso o menor intensidad es una de las claves para mejorar los resultados en las competiciones sin caer en la sobrecarga y el sobreentrenamiento.
Cuando un deportista no se recupera adecuadamente durante los periodos de descanso y, por tanto, no se produce el proceso de adaptación, se incrementan las posibilidades de sufrir una sobrecarga y padecer sus consecuencias entre las cuales, por ejemplo, pueden encontrarse las temidas lesiones, una disminución del rendimiento, un descenso de la motivación o, incluso, estados emocionales de irritación. Cuando estas situaciones se prolongan en el tiempo pueden dar lugar al conocido como “síndrome de estar quemado” o burnout del que ya nos hemos ocupado en otra ocasión (Llopis, 2010).
Los principios del entrenamiento indican que las sobrecargas controladas con un riguroso control ayudan a mejorar considerablemente el rendimiento de los deportistas, especialmente los de élite. Desgraciadamente, la mayoría de deportistas aficionados carecen de entrenadores y de los recursos técnicos necesarios para realizar un control adecuado de las cargas de los entrenamientos y de sus consecuencias. En este sentido, la recomendación que se les suele dar es que no lleguen a situaciones de excesiva sobrecarga que podrían resultarles muy perjudiciales.
En este artículo presentamos una sencilla herramienta que permite cuantificar la percepción de la fatiga que ha producido un entrenamiento. Si cuantificamos la carga emocional de las sesiones de entrenamiento podremos prevenir las consecuencias derivadas de la acumulación de entrenamientos con gran impacto y sobrecarga emocional. Esta información nos puede ayudar a evitar el desgaste psicológico y, de forma indirecta, el desgaste físico. La herramienta que vamos a presentar, la Escala de Borg o de Percepción de la Fatiga, nos facilitará una información muy valiosa sobre la intensidad del entrenamiento, que junto a otras, ayudará a orientar los entrenamientos.